viernes, 16 de mayo de 2014

El joven Johnny dijo que no era doloroso, pero que le provocaba mucha comezón.
A medida que se alimentaban de su brazo, podía ver en el tarro se ponía rojo, ya que se llenaron con su sangre.
Después de dos horas del experimento, toda la zona se había vuelto roja y el tatuaje en forma de conejo ya era visible.Johnny Fedora dejo que mil chinches tatuaran su piel, el experto en insectos puso una plantilla con forma de conejo sobre un tarro abierto y luego lo puso sobre su brazo, así permitió que los insectos mordieran y marcaran su piel.

Aqui las imagenes: