jueves, 15 de mayo de 2014

Según Tim Cato, profesor de biología en Davis que cree haber resuelto la duda que planteó Darwin hace 120 años, hay más rayas corporales en aquéllas zonas del mundo donde hay más plagas de mosquitos, lo que habría llevado a las cebras a protegerse así de forma natural de esas molestas picaduras. El propio Caro explica que las cebras han evolucionado hacia las rayas y otros animales que conviven en el mismo hábitat no porque las cebras tienen el pelo más corto que la boca de los mosquitos, y por tanto sufren más sus picaduras que otros animales.
Este estudio no hace si no confirmar el publicado hace dos años en la revista científica Journal of Experimental Biology por parte de científicos suecos y húngaros, que ya avanzaron que la piel de estos animales resultaba “poco atractiva” para las moscas, según afirmaron ellos, “por la forma en que se refleja la luz”.
Aqui las imagenes: