sábado, 3 de mayo de 2014

Marco Licinio obligaba a los propietarios del edificio en llamas a venderle su negocio antes de apagar el fuego. Claro que las condiciones las ponía él y debemos agregar no eran nada justas.
Y si alguien no accedía a su petición simplemente dejaba que el fuego hiciera lo suyo.
Aunque no era de sorprender pues amaso su fortuna a costa de especulaciones y extorsionando; como Muy Interesante registra, sus negocios incluían desde casas de prostitución a estas brigadas de bomberos.
No es de extrañar que su capital pasara de de 300 a 7.100 talentos en un tiempo récord. Pero él quería más, así que con ayuda de su fortuna logró llegar a ser senador. 
Aqui las imagenes.