jueves, 15 de mayo de 2014

A sus 33 años de edad, se negó a hacer una pausa en su programa de ejercicio intenso que incluye: llevar a su perro diariamente a caminar más de 4 km cada día, visitar el gimnasio cuatro veces a la semana y seis kilómetros de senderismo en las montañas una vez por semana.
Y aguantó hasta el final, Meghan tenía ya un 1cm de dilatación pero seguía levantando pesas de 240 kg. Por extraño que parezca ni ella ni su bebé sufrieron ningún daño. Meghan insiste que su embarazo fue más saludable y más fácil. Y después descansar 3 semanas después de dar a luz a una pequeña de 3.4 kg., Florencia Germaine, está de vuelta en el gimnasio. 
Aqui las imagenes: