lunes, 28 de abril de 2014

Tras haber pasado el jueves en el centro comercial Plaza Imperial (Suba) junto a su familia, Holman Cangrejo, el mismo hombre que quedó parapléjico luego del accidente protagonizado por Fabio Andrés Salamanca, quien conducía ebrio, en julio del 2013, llegó a casa con una sorpresa: su tía le entregó, al bajar del taxi, una maleta que no era de él. La había tomado por accidente dentro del centro comercial.
Según contó Holman, cuando se estaba probando un saco en un establecimiento comercial, en compañía de sus padres, llegó su tía que por error tomó un maletín que estaba abandonado en una silla y lo colgó en la silla de ruedas de su sobrino.
“Cuando nos bajamos del taxi, ella me dijo ‘tome su maleta’. Le respondí que la maleta no era mía, pero ella me insistió. ‘Esa es la maleta que usted siempre carga ahí. Casi la deja allá’, pero le volví a decirle que no era mía”, señaló.
Por eso, al ingresar a su vivienda, junto a sus familiares y particularmente con su sobrina revisaron el contenido.
“Tío mire toda esa plata”, le dijo su sobrina cuando revisó lo que el maletín llevaba adentro. Junto al dinero, encontraron también los documentos y los teléfonos del dueño.
“No le voy a mentir, son cinco millones de pesos, y para mí que no estoy trabajando, me sirven para los útiles de mi hijo. Pero Dios mira cómo actúo y lo único que le pido es que me vuelva la sensibilidad de mis piernas. La verdad no iba a tener la conciencia tranquila, si no los devolvía”, reconoció.
Por eso inmediatamente se comunicó con Óscar Silva, el propietario, y se citaron en plena avenida Ciudad de Cali con avenida Suba.
“Eran las siete de la noche, ingresé a un local de este centro comercial para comprarle unas prendas a uno de mis hijos. Siempre ando con el bolso terciado, pero lo dejé para buscar una prenda y el bolso se me perdió de la vista”, señaló Silva.
Asimismo, Michael Steven Silva, su hijo de 17 años, explicó agradeciendo a Holman cómo los habría afectado si se hubiese perdido el dinero
“Somos seis hijos, los pequeños comienzan transición y lo que les piden es caro. El mayor está en la universidad estudiando actuación y yo, junto a mi hermano, estamos terminando once. Ahorita nos toca pagar Icfes y todo lo que viene. Sin el dinero no podíamos continuar nuestros estudios”.
Holman, luego de entregarle a Óscar el maletín, explicó su motivación: “Dios me ha puesto muchas pruebas en el camino y esto me enseña que se deben seguir haciendo bien”.
 Aqui las imagenes: