sábado, 26 de abril de 2014

Ariana Aizthan jugaba en su casa como cualquier niña de su edad. De repente, sus padres escucharon unos gritos con los que salieron rápidamente al jardín del domicilio.
Allí estaba la pequeña Ariana tirada en el suelo. Su Samsung Galaxy S2 había explotado literalmente en el bolsillo de la niña. 
"Cuando explotó la niña gritaba y pedía ayuda, un vecino que estaba más próximo le quitó los pantalones y fue cuando vieron la quemadura era horrible, tanto que se veía el hueso", explican sus padres.
La pequeña se encuentra en estado de shock, hasta tal punto que le hablan de smartphone  y un escalofrío recorre su cuerpo.
Según ha confirmado la familia, Samsung ha ofrecido pagar los gastos médicos que necesite la niña afectada. Los padres, por el momento, no han señalado si van a aceptar o no la oferta de la compañía surcoreana.
Aqui las imagenes: