miércoles, 30 de abril de 2014

Ludvik Dolezal, es un hombre sin hogar que duerme enterrado en ceniza para mantener caliente.
Esta costumbre le ha dejado el apodo del hombre más sucio de Europa. A sus 58 años de edad se niega a bañarse debido a un trastorno psicológico que le hace querer compartir su vida con el fuego y la ceniza.
Un día de repente dejó su trabajo y fue a una granja abandonada en la ciudad de Novy Bydzov, en la República Checa. Allí pasa sus días quemando todo lo que puede tener en sus manos, y cada noche se mete en un lecho de brasas calientes para dormir.
“La gente me ayuda… traen llantas viejas y otros objetos para quemarlos”, dijo Dolezal.
Y añadió: “Me quedo con el fuego encendido todo el día y a las 19:30 me voy a dormir”. Y aunque, como el mismo señaló a Metro Uk, su habito le da “problemas respiratorios” fuma 20 cigarrillos al día porque así respira mejor.
Aqui las imagenes: