martes, 25 de febrero de 2014

La pequeña Lexi Haudson fue asesinada por su perro, un mastín francés, que la sacudió como si fuera una muñeca de trapo.

La familia tenía al perro que recogiera en un centro de acogida, desde hacía solo unas semanas. La madre de la pequeña no dudó en coger un cuchillo y apuñalar al animal hasta la muerte. Lexi ya había sobrevivido a la muerte nada más nacer. Ya que su madre dio a luz tres meses antes de lo previsto.

 Los equipos de emergencia nada pudieron hacer por ella. La niña de cuatro años falleció en el hospital.

Una amiga de la madre relata al diario T he Mirror que fue horrible ver a Jodi salir de su casa corriendo ensangrentada.

El perro había sufrido abusos en el pasado, pero la madre de Lexi nunca pudo imaginar que algo así podría pasar, cuentan sus amigos, porque el animal era muy cariñoso con la niña y siempre estaban jugando juntos.